No todo se soluciona con IA
- Joan Torras Ragué
- hace 2 días
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No todo se soluciona con IA. La inteligencia artificial avanza rápido y transforma la forma en que trabajamos, pero aún hay espacios donde la tecnología no llega.
La cultura organizativa, el liderazgo auténtico y la capacidad de inspirar equipos siguen siendo profundamente humanas. La IA aporta datos y análisis, pero no reemplaza el juicio estratégico necesario cuando la información es limitada o ambigua.
Tampoco puede generar la creatividad genuina que nace de la intuición y la experiencia, ni gestionar las emociones, los conflictos o las relaciones que sostienen el día a día de cualquier empresa.
Y, sobre todo, no puede decidir qué es lo correcto: la ética y la responsabilidad continúan en manos de las personas. La IA es una aliada poderosa, pero su verdadero valor aparece cuando amplifica el talento humano, no cuando se pretende que lo sustituya.



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