Herramientas para reconocer textos creados con Inteligencia Artificial.
- Joan Torras Ragué
- hace 4 días
- 2 Min. de lectura
El uso de la inteligencia artificial para generar textos es cada vez más común en áreas como marketing, redacción de contenidos, educación y comunicación corporativa. Sin embargo, esta tecnología también plantea desafíos, especialmente cuando es necesario diferenciar textos creados por humanos de aquellos generados por IA. Afortunadamente, existen varias herramientas y metodologías para lograrlo.
1. Plataformas de detección de textos generados por IA
Estas herramientas utilizan algoritmos y modelos entrenados para identificar patrones característicos en textos generados automáticamente:
OpenAI Text Classifier: Herramienta oficial de OpenAI que ayuda a identificar si un texto ha sido generado con modelos como GPT. Funciona mejor con textos largos y en inglés.
GPTZero: Desarrollado para educación, analiza textos y calcula probabilidades que indican si fueron escritos por humanos o por IA.
Writer Content Detector: Orientado a profesionales del contenido, proporciona una puntuación de probabilidad e informa sobre posibles textos automatizados.
Copyleaks AI Content Detector: Detecta textos generados por IA y verifica plagio o similitud con contenido existente.

2. Algoritmos y metodologías técnicas
Además de las herramientas comerciales, los expertos utilizan técnicas basadas en IA para reconocer patrones:
Análisis de perplexidad y entropía: Los textos generados por IA tienden a tener una estructura muy uniforme y predecible, con menos variabilidad que los textos humanos.
Detección de repeticiones y frases artificiales: Los modelos automáticos pueden repetir ciertos patrones léxicos o frases de manera más sistemática que un escritor humano.
Estilo y coherencia lingüística: Las herramientas de análisis del lenguaje pueden detectar un estilo “demasiado perfecto” o uniforme, típico de textos generados por IA.
3. Aplicaciones prácticas
Educación: Los docentes pueden verificar si trabajos académicos han sido elaborados con asistentes de IA, fomentando el uso ético de la tecnología.
Marketing y contenidos corporativos: Garantizar que los textos cumplan con estándares de calidad y autenticidad.
Seguridad y legalidad: Detectar deepfakes textuales, correos automatizados sospechosos o información generada artificialmente que pueda ser engañosa.
4. Limitaciones y consideraciones
La detección nunca es 100 % confiable, especialmente con textos cortos o con modelos muy avanzados como GPT-4 o GPT-5.
Algunas herramientas funcionan mejor en inglés que en otros idiomas, por lo que la detección en catalán o español puede ser menos precisa.
Los algoritmos de IA siguen mejorando, y los textos generados se vuelven más difíciles de distinguir de los humanos, lo que crea la necesidad de combinar la detección con el juicio humano.
5. Buenas prácticas
Utilizar más de una herramienta de detección para corroborar resultados.
Capacitar a los equipos en reconocimiento de textos artificiales y educar sobre ética en IA.
Complementar la detección con verificación de fuentes y coherencia contextual.
Implementar políticas claras de transparencia cuando se use IA para generar contenido.



Comentarios